Diario El Bono
VARIEDADES

¡Sí, juro!

Ysmael Tasayco M

PAN CON CAMOTE

Con: Ysmael Tasayco

Les apuesto lo que quieran a que no saben cómo se llama el ministro de ambiente. Un pollo a la brasa (con todas sus cremas) si saben quién es el ministro de economía. Regalo medio sueldo por saber quién fue el genio que cambió el nombre del ministerio de agricultura por el de “desarrollo agrario”. Mejor aún, ofrezco dos bidones de agüita arracimada a quién me diga con qué criterio eligieron al ministro de salud… Si usted tiene todas las respuestas, puede pasar a recoger su fajín.

Los últimos gabinetes ministeriales, donde se toman las decisiones más importantes del país y se manejan millones para eso, se han convertido en una terrible migraña nacional. Nos han endosado personajes de antología. El puka Bellido llegó haciéndose el machirulo, creyéndose “run run” y chacchando coca. Pasó sin pena, ni gloria. Vino Mirtha Vásquez respaldada por su amixer Verónika, y solo la recordaremos porque recién detectó la existencia de un gabinete en la sombra, cuando la chotearon. Premier para el olvido. Luego llegó Valer “el breve”, quien tras juramentar salió con la pierna en alto. Se autobautizó feliz como la bala de plata y terminó siendo una bala de salva. Una bala perdida. Un balín. Ahorro comentarios.

Ahorita mismo tenemos a Don Aníbal Torres quién hace tiempo dejó de ser un muchachito tonto para convertirse en un viejecito anticuado y cascarrabias que pretende hacerse el gracioso al dirigirse a la prensa. Una especie de abuelito que cree que debemos disculparle sus excesos. Cero en concertación. Cero en diálogo. Jalado en amabilidad y autocontrol. El premier – hasta el sol de hoy – ha tenido más encontrones con los periodistas, que Susy con el mero loco.

Al margen de la anécdota y el cachondeo, hay que ponerse serios con un tema tan importante para el Perú. Hemos soportado ministros investigados, prontuariados, incapaces. Está el que dijo que la Marina empezó el terrorismo en el Perú. El que, para desvincularse de Sendero Luminoso, dijo que la policía inventaba atestados. El que quiso estatizar el gas de Camisea. El que le echó la culpa de su juerga, al parlante de su vecina. Gracias a ellos y a quien los escoge vamos sin estabilidad, sin rumbo. Todo mal.

Mejor no sigo. Voy saliendo al Rinconcito Escondido de Grocio Prado, donde me espera Miguel Silva Luján. Mi tío – quien fue juez de paz letrado en Chincha, Ica y Nazca – se portará con el rico mancha pecho y su vino de cinco uvas abocadita para bajarla. De pasadita paso a rezarle a la beatita Melchorita.

¡Que papá lindo me los bendiga, hasta la próxima semana!

Twitter: ysmael_tasayco

Istagram: @eltasayco

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