¡Esto es guerra! – Diario El Bono

PAN CON CAMOTE

Con Ysmael Tasayco

Nuestro país sufre su propia guerra. No se pelea con misiles, ni tanques. Nuestro conflicto – versión nacional – se lucha con abundantes acusaciones, amenazas de disolución, vacancias, mucho barro por aquí y por allá, y sobre todo mucha inestabilidad. “Los niños” del Legislativo se enfrentan a “Los dinámicos” del Ejecutivo y el país como mero espectador sufre las consecuencias.

¿Y las clases de nuestros niños? No importan. ¿Los precios en el mercado? No importan ¿La pandemia y la tercera ola? Menos. Hemos dejado en el olvido las reformas electorales, las obras de impacto y en completo abandono nuestra seguridad ciudadana. Quienes nos gobiernan se sacan los ojos defendiendo sus intereses, mientras algunos tontos útiles discuten en redes bajo el argumento de “tu corrupto es más corrupto, que mi corrupto”.

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En este país casi nadie se salva. No queda títere con cabeza. El Ministerio Público acusado de chalequear a Vizcarra, ahora es acusado por Pedro Castillo de ser parte de un complot para sacarlo de palacio. El histórico partido Acción Popular que siempre condenó la corrupción, resulta que habría terminado como chibolo obediente recibiendo instrucciones del gobierno, a cambio de obras (de varios millones) en el Ministerio de Transportes. Si Fernando Belaúnde viviera, se vuelve a morir.

Todo parece putrefacto, misterioso y decepcionante. La corrupción, en el Perú, es igualita a la covid19. El dato estadístico indica que todos nos hemos llegado a contagiar alguna vez. Pero si el casero del mercado le roba unos gramos al momento de pesarle las papas, en las grandes esferas hablamos de desfalco en millones. De gente con “suerte”, como el bachiller de apenas 27 años que licita 580 millones de soles en solo seis meses. Todo resulta sospechoso. Los peruanos parecemos condenados a pasarnos la vida investigando para descubrir quien nos miente con destreza.

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Se vienen las elecciones municipales y regionales y el panorama es tristemente desolador. Esta guerra interna nos desgasta, nos aburre, termina por sembrar desconfianza de todo y en todos. Parece que una vez más terminaremos escogiendo al menos malo. Ojalá me equivoque. Desde aquí mi reconocimiento a la prensa, considerada un chiste por Pedro Castillo. Así los encierren, los maltraten, pretendan manipularlos con publicidad estatal, hay que seguir investigando, destapando, metiendo las narices donde nadie llama. Ahora mismo resulta fundamental saber qué se esconde debajo de la alfombra. Solo la prensa independiente salvará al Perú.

Mejor no sigo. Pongo primera y salgo despacio para encontrarme con Davis Owen Valencia, mi causa que nunca ha ganado ninguna licitación, pero acaba de llegar de Cajamarca trayendo unos robustos cuyes que hoy terminarán chactados.

  Adios a las fastidiosas cucarachas

Twitter: @ysmael_tasayco

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